Autostop por Alemania: mi primer gran viaje a dedo.

Viajar a dedo, viajar barato.

En la ruta.

¡Estoy feliz! Si, porque con este post vuelvo a escribir en el blog.

Mucho tiempo ya sin publicar nada, lo sé. Pero hay una razón de peso, muy importante: estaba viajando. Perdón, estoy viajando. ¡Qué lindo suena!

Desde julio que estoy viajando de una forma no muy tradicional: haciendo autostop; o como le digan en tu país a viajar usando un cartelito, la mejor sonrisa y el dedo pulgar para apelar a la empatía y buena onda de los conductores y viajar gratuitamente. ¿Qué tal me quedo la definición?

No había viajado mucho haciendo autostop antes. Lo hice en Chile durante mis vacaciones, un par de veces en Portugal y el año pasado en Bosnia, pero solo tramos cortos. Mi experiencia previa en la ruta era casi nula. Pero me motivé igual y decidí hacer el viaje de esta forma, “a dedo”.




Comencé el viaje cerca de la ciudad de Colonia. Mi objetivo era llegar Constanza, en el sur de Alemania, para visitar a un amigo antes de continuar el viaje hacia Croacia.

Acá te contaré como me fue con esta primera incursión haciendo dedo por Alemania, como también algunos consejos y un mapa con los puntos donde me levantaron, tal vez pueden servi en tu próximo viaje de mochilero.

¿Te llevaron? ¿Qué idioma hablaste? ¿Llegaste a Constanza? Lee hasta el final y descubre si logré llegar o tuve que dormir en la carretera.

El mejor comienzo: un minuto de espera.

Menos que eso. Menos de un minuto esperé para subirme al primer auto.

Llegué muy temprano, a las 7 de la mañana, a la estación de servicios ubicada en las afueras de Siegburg. No llegué ahí por azar, busqué en Hitchwiki recomendaciones para iniciar el viaje. Todo viajero que quiera iniciar una aventura haciendo autostop debe revisar esta página, ya que reúne información y datos de viajeros de todo el mundo que viajan de esta forma. Hay un mapa que muestra los mejores y peores lugares para hacer dedo, basado en la experiencia de otros viajeros. Ha sido mi guía durante todo el viaje.




Dejé mis cosas en una banca mientras escribía un cartel con el nombre de la ciudad a la que quería llegar: “Frankfurt”. Nunca llegué a esa ciudad.

Cuando tomé mis mochilas para pararme en la carretera, un señor que estaba tomando un café me dice que puede dejarme cerca de mi destino. Así de rápido. Ni siquiera había alcanzado a estirar el dedo y ya había conseguido mi primer viaje. No podía empezar mejor la aventura.

Avancé más de 150 kilómetros muy rápido. Las carreteras de Alemania no tienen límite de velocidad, salvo en algunos tramos, por lo cual se puede recorrer largas distancias en muy poco tiempo.

El conductor era muy simpático. Nos fuimos conversando de la vida, de todo un poco. El viaje se hizo muy grato. ¿En qué idioma hablamos? En alemán. Algo aprendí durante el tiempo que viví en Alemania. Nos entendimos bastante bien, creo.

Me dejó en una estación de servicio, cerca de Mannheim, que a simple vista parecía un buen lugar para lograr otro viaje rápido. Digo “parecía”, porque no fue así. Esperé más de dos horas hasta que otra persona paro. No siempre aquellos lugares que parecen buenos, lo son en realidad. Eso he ido aprendiendo con los kilómetros recorridos.

Autostop en Alemania.

Acá llegué después del primer auto que tomé: una gasolinera y área de servicio, junto a la carretera.

Ya en el nuevo auto, él conductor me dice que iba en otra dirección, pero que sabía un lugar bueno donde dejarme. Para buscar bien, paramos en una zona de descanso y revisamos el mapa rutero que tenía la siguiente parada. Durante el viaje, aparecieron las típicas preguntas que se hacen cuándo dos personas se conocen: ¿De dónde eres? ¿Para donde vas? ¿De donde vienes? ¿Qué haces o cuál es tu profesión?. Yo respondí que estaba iniciando un viaje por tiempo indefinido y que era de Chile, entre otras cosas. Él era abogado y estaba viajando para presentarse en su primer día de trabajo. En ese minuto sentí que teníamos algo en común: ambos, de algún modo, estábamos iniciando algo grande, una nueva vida. Él con su nuevo trabajo y yo con mi viaje sin límite de tiempo. Fue una buena conversación.

Avanzamos unos 100 Km por una ruta completamente distinta a la que inicialmente tenía planeada. Ahora estaba más cerca de Francia que de Constanza. Al viajar a dedo la incertidumbre se hace presente en su máxima expresión. Todo puede cambiar con el siguiente auto que te levanta.




La estación de servicios escogida donde paré, mejor dicho “me dejaron”, era parecida a la anterior: zona de descanso, hotel y restaurante. Por suerte, acá había mucho más tránsito. De hecho, unas personas que estaban trabajando en la ruta me ofrecieron llevarme hasta Basilea (Suiza). Ganas no me faltaron, pero tenía que llegar hasta Constanza, ese era el destino del viaje.

Poco tiempo después, se acerca una señora al lugar donde estaba (en el estacionamiento, justo antes de la entrada a la autopista), para decirme que podía llevarme hasta la siguiente estación de servicios. No lo pensé dos veces y acepté la propuesta. Llevaba esperando unos 45 minutos.

Ella iba hasta una ciudad cerca de la frontera con Suiza, por lo cual me dejó unos kilómetros antes de Friburgo (Freiburg), en la Selva Negra alemana. Fue un viaje muy entretenido, Jutta fue muy simpática y empática con la forma en la que estaba viajando.

Autostop, viajar barato.

Estaba aún en Alemania, pero los letreros indicaban el camino a Basilea (Suiza). Ganas no me faltan para conocer esa ciudad, pero ese no era el momento.

En la estación de servicio donde me dejó (otra más), tuve que esperar más de dos horas. El lugar era muy bueno: bastante tráfico y con espacio suficiente para que los conductores vieran mi cartel y pararan. Pero no, nadie paro. Todos me miraban y pasaban de largo. Creo que la razón fue que la gran mayoría iba para Francia o seguía hacía Suiza. Cambié la leyenda del cartel por “Freiburg”. Media hora después paró una camioneta. El cambio de cartel había funcionado, creo.

Pregunté al conductor si conocía un buen lugar para seguir el viaje hacía Constanza, como a todos los anteriores. Dijo que sí y que me llevaría hasta ahí. Seguía avanzando, cada vez estaba más cerca de mi destino.

Lamentablemente el lugar no era muy bueno: en medio de la carretera y con autos pasando rápido. Cuando me bajé, apenas alcancé a mirar el mapa en mi teléfono para ubicarme. Ya no tenía batería. ¿Qué hora eran? Cerca de las 7. Poco a poco se estaba oscureciendo. Fue el primer lugar en el que me arrepentí de haberme bajado. No tenía mucha opción: era eso o volver a Friburgo y pasar la noche ahí, cosa que no quería. Estaba tan cerca de Constanza que quería llegar a toda costa ese día.

Descansé, putié (estaba un poco enojado) y tomé un poco de agua antes de volver a pararme junto al camino. No había otra alternativa, tenía que salir de ahí.



Por suerte, a los 15 minutos paró un auto. El conductor me dijo que había parado para ayudarme a salir de ese lugar, ya que no era bueno para hacer dedo. No podía estar más de acuerdo.

No avancé mucho, pero salí de ahí, que era lo importante. Donde me dejó, creo que era peor que el anterior. Tuve que meterme al camino, ya que no había espacio suficiente. Eran cerca de las 8 de la tarde y ya no había mucho tráfico, cosa que era buena y mala. Buena porque no iba a correr riesgo al pararme en el camino, pero mala porque ya no pasaban muchos autos. Después de unos 45 minutos paró una mujer que me ofreció dejarme en la siguiente estación de servicios. Apenas me subí dijo que ese no era un buen lugar para hacer dedo y que había parado para “sacarme de ahí”. La historia se repetía.

Avanzamos cerca de 50 Km. La estación de servicios funcionaba solo hasta las 10 de la noche. En la carretera ya casi no pasaban autos y estaba haciendo un poco de frío. Tampoco sabía dónde estaba exactamente o cuanto faltaba para llegar a Constanza, ya que no tenía batería en el celular. Pregunté si podía cargarlo en la tienda de la estación, pero no tuve éxito. Fue el peor momento del viaje. Pregunté a un par de autos que pararon, pero no iban muy lejos. Di unas vueltas por los alrededores buscando un lugar para pasar la noche. Ya me estaba resignando a tener que dormir ahí.

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Pararon dos autos más, los últimos. Mientras les estaba preguntando si iban a Constanza se apagó la luz de la estación. Eran las 10 de la noche. Uno de ellos iba hasta la ciudad y no tuvo problemas en llevarme. Si decía que no, estaba obligado a esperar ahí hasta el siguiente día, ya era de noche. Fue como hacer un gol en el último minuto o tapar un penal. La salvada del día.

Autostop en Alemania, viajar barato.

Casi tuve que dormir en esta estación. La foto fue tomada poco antes de que pasaran los últimos autos, incluido el que me llevó. Lindo atardecer.

Faltaban poco más de 100 kilómetros para llegar a Constanza. Llegué cerca de las 11:30 de la noche. Aproveché de cargar un poco el teléfono en el auto, por lo que al llegar a la ciudad me fui directo al centro para conectarme a la red gratuita de Wifi y avisarle a Claus, mi amigo, que había llegado. ¡Por fin!

El resumen del viaje es el siguiente:

  • Hora de inicio: 7 AM
  • Hora de llegada: 23:30 aprox.
  • Kilómetros recorridos: 450 aprox.
  • Número de autos: 7; 5 hombres y 2 mujeres.
  • Tiempo mínimo de espera: menos de un minuto
  • Tiempo máximo de espera: 2 horas y media aprox.
  • Idioma utilizado: alemán. Nadie hablaba español.

Mi mapa: haciendo autostop por Alemania

Estos son los lugares por donde pasé:

Fue un viaje de más de 15 horas, el más largo que había hecho a dedo (hasta ese momento), cansador, en el que tuve que hablar otro idioma (nada de fácil), aguantar largas esperas, lidiar con la incertidumbre: ¿Alguien parará? ¿Dónde me van a dejar? ¿Será este un buen lugar?. ¿Y la policía? Nada, ningún problema, por el contrario, cada vez que pasaban en una patrulla, me miraban y se reían en buena onda.

Llegar a destino el mismo día, fue muy gratificante y motivador para continuar el viaje. Si, por que a dedo he viajado desde esa fecha (principio de julio) hasta ahora (salvo algunas excepciones) y pretendo seguir haciéndolo durante los próximos meses.

Lago de Constanza.

Este era mi destino: Constanza.

Consejos prácticos para hacer autostop:

Estos son algunos consejos que te puedo entregar, basados en esta primera gran experiencia en Alemania haciendo dedo, una de las mejores formas de viajar barato por Europa y por todo el mundo.

Toma nota y prepara de la mejor forma tu próximo viaje de mochilero viajando gratis.

  • Sal lo más temprano que puedas: mientras más temprano estés en la ruta, más temprano llegarás a destino. Además, evitas las altas temperaturas del verano, si viajas durante la temporada estival.
  • Compra comida en la ciudad por que es más barato que comprar en las gasolineras: compré dos veces durante el viaje a precios no muy convenientes. Me arrepentí de no haberlo hecho antes en el supermercado o en algún negocio local.
  • ¿Cuál es el lugar ideal para hacer dedo? Ocupa Hitchwiki: muy buena página para usar como guía y ver experiencias de otros viajeros. Tiene un mapa donde se pueden ver los mejores y peores lugares para parar. Yo busqué los lugares de acuerdo a mi plan y luego los agregué a Maps.me para revisarlos durante el viaje.
  • El idioma: si no conoces el idioma del país en el que estás, trata de aprender lo básico para entender algunas indicaciones y hacer las preguntas que sean importantes para el viaje. En mi caso, ninguno de los conductores que me levantó sabía español, por lo cual tuve que apelar al alemán que aprendí durante el tiempo que viví en Alemania. No hablo tan bien, pero pude hacerme entender. Inglés hablaban todos.
  • Cuida tu apariencia: trata de salir a la ruta lo más limpio y ordenado que puedas. Mientras mejor sea tu presencia, hay más posibilidades que te levanten rápido.
  • ¡Sonríe! Una gran sonrisa es la mejor presentación que puedes tener. Aunque estés cansado o con sueño, no dejes de sonreír.
  • Disfruta el viaje y conéctate con la gente local y su cultura: Si te levantaron es por algo. Pregunta sobre la ciudad a la que vas, aprende algunas palabras en el idioma local, pide sugerencias para continuar el viaje, aprende algo de historia. No pierdas la oportunidad de conocer un poco más del país en el que te encuentras.
  • Ocupa carteles: siempre los uso. Me paso que tuve que cambiar un par de veces el nombre de la ciudad que había escrito, ya que estaban muy lejos del lugar donde me encontraba. Lo mejor es poner el nombre de ciudades intermedias que te vayan acercando al destino final. Es posible que al subir al auto y conversar con el conductor, descubras que va directo a la ciudad a la que vas tú y te ofrezca llevarte hasta ahí. Me paso en Austria.
  • Sal de la zona urbana y evita el tráfico interno: busca en Hitchwiki un buen lugar, alejado de la ciudad, que te permita evitar el tránsito interno. Seguro te tocará salir a la carretera o puntos alejados del centro, pero te asegurarás de que los autos que pasan van en la dirección a la que quieres ir.
  • Mantén tu rostro despejado, preocúpate del contacto visual: gorros muy grandes, gafas oscuras y cualquier cosa que impida la visibilidad de tu rostro, no son muy recomendables. Hay que tratar de inspirar confianza a los conductores y el contacto visual siempre es clave.
  • ¿Cuánto hay que esperar?: lo primero, ten paciencia. El tiempo de espera es muy variable y depende de muchas cosas: el lugar donde estás, la hora del día, el tipo de carretera y el clima, entre otros factores.
  • Lleva un mapa rutero en papel para revisar tu ubicación y caminos que puedas tomar, ya que tú móvil se puede descargar mientras estás en la ruta y no podrás revisarlo. Te lo digo por experiencia.
  • Usa aplicaciones prácticas para viajar: Maps.me y el traductor de google, te pueden servir durante el viaje.

Espero que estos consejos sirvan para tu próxima aventura. Seguiré viajando de esta forma, por lo cual pronto escribiré una guía más extensa con nuevas sugerencias e información para viajar haciendo autostop.

Comparte este post, si consideras que la información puede servir a otros viajeros.

¡Nos vemos en la ruta!


PD: Este post lo escribí en Dubrovnik (Croacia), país por el que he viajado haciendo autostop durante las últimas semanas.

PD.1:Tenía más fotos de este viaje, pero me robaron el celular y las perdí casi todas.


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